
El destino de Luiz Inacio Lula da Silva mantiene en vilo a Brasil. Con manifestaciones a favor y en contra, todas las miradas estarán hoy puestas sobre el Supremo Tribunal Federal (STF) en Brasilia, donde se juzgará un pedido de habeas corpus que puede evitar que el popular expresidente, favorito para las elecciones de octubre, vaya a prisión pese a la condena en segunda instancia por corrupción y lavado de dinero..
La defensa de Lula aboga para que al exmandatario se le permita seguir en libertad mientras apela su sentencia a 12 años y un mes de cárcel ante las instancias superiores: el Superior Tribunal de Justicia (STJ) y el propio STF. Una decisión en ese sentido, que modificaría la jurisprudencia de la Corte revisada en 2016, no solo afectaría al máximo líder del Partido de los Trabajadores (PT) y probablemente el resultado de los próximos comicios.
El cambio significaría también un duro revés para la operación Lava Jato, cuyas investigaciones anticorrupción pusieron tras las rejas a importantes políticos y empresarios gracias a instrumentos como las delaciones premiadas y prisiones preventivas.