
Hamza Bin Laden encabeza el grupo yihadista Ánsar Al Furqan Al-Sham, sucesor de ISIS..
De las cenizas dejadas en el campo de batalla por el Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés), una nueva rama de Al-Qaeda irrumpe en el escenario tratando de imponer sus reglas en Siria. El grupo terrorista Ánsar Al-Furqan Al-Sham anunció su formación el pasado 9 de octubre y juró continuar la lucha superando incluso lo hecho por ISIS.
La nueva organización está compuesta por yihadistas que integraron otros movimientos terroristas, entre ellos ISIS, Jabhat Al-Nusra y grupos regionales más pequeños y menos conocidos.
La carta fundacional de Ánsar Al-Furqan Al Sham, al igual que su antecesor, Estado Islámico para Irak y Siria, propugna establecer un nuevo Califato y describe al grupo yihadista como musulmán y sunita e incluye a los Muhajreen (inmigrantes), refiriéndose a los combatientes extranjeros (conversos) y a los conocidos como Ánsar (soldados) que son yihadistas sirios y regionales.