Abel Pintos: "Nunca me relacioné bien con la soledad"
Con su último disco "Once" recorrió todo el país. Cierra su gira el 28 de octubre en Santa Fe y el 29 en La Rioja para culminar con un gran show el 16 y el 17 de diciembre en River..
Abel Federico Pintos nunca imaginó qué le iba a deparar el destino cuando, a los 12 años, fue a ver a Raúl Lavié para que escuchara su demo, que tenía cuatro temas. Allí su vida dio un giro inesperado. El reconocido artista no solo le prestó atención al material que le había llevado sino que se aseguró de hacérselo llegar a un amigo productor que, a la semana siguiente, convocó al niño a firmar su primer contrato.
Su disco debut empezó a difundirse de a poco en el país y, pocos meses después, el 25 de enero de 1997 se consagró en el escenario mayor de Cosquín. Su éxito fue imparable, a pesar de haber tenido que atravesar algunos desafíos, como no poder terminar el secundario o no llevar una vida como cualquiera de sus compañeros.
Hoy no se arrepiente del camino elegido, siente una inmensa felicidad de vivir acompañado por la música y de cerrar el fin de gira de su último disco, Once, con un récord: 40 conciertos en tres meses.
—¿Cuál dirías que es tu mayor virtud y cuál tu peor defecto?
—Me gusta escuchar. Más por lo que recibo que por hacer un análisis mío. Creo que soy paciente para hacerlo. Y un defecto, no lo sé, puedo ser un poco cabeza dura.
—Pero hay que tener un poco de eso para lograr todo lo que lograste. ¿No?
—Sí. Yo no pretendo maquillar ninguno de mis costados. Soy cada día la persona que me toca ser. Luego tengo muchas cosas que aprender de eso, y me ilusiona pensar que alguien más también va a aprender de mí, o sea, de quién soy o qué me pasa, no que vaya a aprender una lección de mi parte.
—¿Qué pasa cuando mirás hacia atrás en tu historia?
—Nací en Villa Mitre, un barrio de Bahía Blanca. Y son 22 años de música, siento que viví con mucha felicidad y mucha alegría todas las etapas que me tocaron experimentar hasta el día de hoy. Tengo la fortuna de mirar para atrás y no arrepentirme de nada.
—¿No diste ningún paso en falso en tu carrera?
—No lo sé. Tal vez podría haber hecho en distintos momentos cosas que funcionaran más exitosamente, no lo sé. Pero hablar sobre supuestos me parece un poco como sin tierra, sin sustento. Yo disfruté mucho de todo lo que viví y de cómo lo viví. Cada etapa fue un triunfo para mí, en referencia a lo que simboliza para mi forma de ver.
—En lo profesional se te ve exitoso. En lo personal, en tu vida y en la familia, ¿te considerás una persona exitosa también?
—Sí, considero haber triunfado también en mis distintas etapas aún aceptando y reconociendo las cosas que pudieran haber sido un error. Fuente: Teleshow