
A tres días de que el Senado español apruebe a pedido de Mariano Rajoy una intervención de la región de Cataluña, el presidente del gobierno autónomo Carles Puigdemont, comenzó a coquetear con la posibilidad de convocar a elecciones anticipadas, una opción rechazada por aliados que desató un debate en Madrid..
Puigdemont no hizo un anuncio público -su gobierno sólo prometió hoy "una respuesta jurídica"-, pero aliados y rivales reaccionaron ante esta nueva opción, y dejaron al desnudo el tenso clima político y las frenéticas negociaciones que van y vienen entre Madrid y Barcelona por estas horas.
"Nos opondremos radicalmente a una convocatoria electoral. Sería un arma nuclear, volver al escenario Estatutario del que queremos salir y acabaría con el proceso de independencia", advirtió el diputado Carles Riera de la Candidatura de Unidad Popular (CUP), el partido anticapitalista que se convirtió en el socio necesario de Puigdemont para mantener su mayoría en el Parlamento regional.
Riera aseguró en una conferencia de prensa en el edificio legislativo catalán que Puigdemont está analizando la posibilidad de llamar él a elecciones anticipadas, antes que entre en vigor la intervención española y lo hagan las nuevas autoridades designadas por Rajoy.