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Investigadora pidió a la comunidad estar “alerta para no padecer Chagas”

En el marco de la Jornada Nacional de Chagas, organizada por la Barceló, la reconocida médica e investigadora en el tema, Luisa Jiménez, habló de la situación de la enfermedad en el país y la importancia del rol de la comunidad, en estar “alerta para no padecer la enfermedad y “exigir a las autoridades que se ocupen de mantener la cadena de diagnóstico, tratamiento y fumigaciones”..



En conmemoración del Día Nacional por una Argentina sin Chagas, la Fundación Barceló Sede La Rioja, realizó el 24 y 25 de agosto último la “Jornada Nacional de Chagas”, organizada en conjunto  con el Comité de Enfermedad de Chagas, la Federación Argentina de Cardiología, el Consejo de Enfermedad de Chagas, la Sociedad Interamericana de Cardiología.

En diálogo con EL INDEPENDIENTE, el vicedecano de la sede La Rioja, Ricardo Geronazzo; comentó que la jornada se dividió en dos, una parte científica con  expositores y referentes de Chagas de Santiago del Estero, Jujuy, Tucumán, Misiones, Formosa, Corrientes y Neuquén. “Ha sido muy provechoso, con la participación de referentes locales, alumnos del último año de medicina, de la Practica Final Obligatoria, ya que es un tema de interés para ellos”.

La jornada también contó con una instancia destinada a la comunidad que abordó la problemática a nivel general, “destinada a agentes de salud, médicos y estudiantes, ya que el Chagas es transversal en toda la carrera, sobre todo en medicina lo ven en APS, que la tenemos en todos los años de la carrera y hacemos un hincapié principal en el ultimo año, en la práctica final obligatoria, cuando  hacen la rotación de APS”, precisó el vicedecano.

Para Geronazzo, es “una temática compleja que requiere atención, requiere que los estudiantes y nosotros como profesionales sepamos difundir hacia la comunidad de qué se trata, cómo prevenirla y cómo tratarla”.

“El Chagas existe”

En ese marco, la reconocida médica e investigadora en el tema, Luisa Jiménez, al referirse sobre la actualidad del Chagas, explicó que “tiene sus altibajos, hay épocas en que el Chagas disminuye y épocas en las que aumenta. Es decir se trata de ocultar en muchos aspectos, hay años en los que los gobiernos son maravillosos, según dicen ellos, y no hay Chagas, y hay otras épocas en la que se ven los números reales y se ve que el Chagas existe, sigue existiendo en una proporción importante. Es muy importante para la salud pública y por tanto hay que tenerlo presente siempre”.

Asimismo, expuso que las acciones por parte de Salud Pública para su lucha, “en las distintas provincias son diferentes. Existe un Chagas urbano y un Chagas rural. El Chagas urbano sufre esos altibajos porque si no fumigan nuevamente tenemos el problema del Chagas agudo. Hay épocas en las que no se fumiga, y hay épocas en las que no hay ni siguiera la nafta para las camionetas  que van para los ranchos a fumigar, y eso es muy importante, por eso decimos que la comunidad tiene que empoderarse porque tienen que estar atentos”.

Para Jiménez, “al haber un referente en los barrios” es importante para que “le informen al ministerio si vieron una vinchuca  y decirles que vengan a fumigar. Si bien es cierto el ministerio tiene la obligación de estar constantemente cada tanto tiempo fumigando, ellos saben que tienen que fumigar periódicamente, pero a veces frente a la inoperancia, el olvido o lo que fuere, la gente tiene que solicitarlo, exigirlo. Esa es la realidad”.

La investigadora indicó que la realidad del Chagas urbano es “la presencia de los migrantes fundamentalmente, no de la vinchuca, aunque la vinchuca puede viajar  en los bolsos, en las valijas, en los camiones que llevan carga, sobre todo de madera. Nosotros no hemos tenido vinchuca en Buenos Aires por suerte, no estaban infectadas, porque no es sólo encontrar la vinchuca, sino saber si estaba infectada o no, si tiene el parásito”.

Impacto en salud

No obstante, precisó que si “tenemos muchos migrantes, y los migrantes tienen la infección, eso es un impacto en salud pública enorme, porque a la corta o la larga va a ser un problema cardiológico que va a implicar un gasto en salud severo y un grave problema para la población, porque  los problemas aparecen en una población joven, no aparecen a los 70 años, aparecen a los 46.  Una persona que no se puede jubilar, que no puede trabajar, imagínate la situación para esa persona, para la familia y para Salud Pública, que tiene tal vez  que colocar marcapasos, desfibriladores, la medicación que tienen que tomar, las internaciones”.

La médica relató que a los 20 y 30 años de haber contraído la enfermedad aparecen los síntomas “no sabemos exactamente cuándo va a desarrollar la cardiopatía y no todos, un porcentaje, un 30 por ciento, no sabemos cuándo o qué es el gatillo de todas estas alteraciones que llevan a la miocardiopatía chagásica. Pero lo que sí sabemos, es que después de 20 a 30 años, silenciosa totalmente  llegan los problemas serios cardiológicos”.

Asimismo, precisó que la enfermedad “no es tan silenciosa, ahí  la responsabilidad es médica, de saber detectar los cambios subclínicos, es decir precoces de la enfermedad, que la enfermedad sigue activa en este porcentaje, no en todos”.

Un millón 500 mil chagásicos

Jiménez indicó que según datos oficiales, “que siempre los tratan de disminuir o aumentar, en Argentina con la enfermedad de Chagas hay alrededor de 1 millón 500 mil personas, de las cuales 900 mil tienen problemas, no de corazón, sino de megavíscera, megaesófago, agrandamiento del esófago, del intestino y  hay 50 mil óbitos (fallecimientos) anuales, es decir son muchos los pacientes enfermos que tienen la enfermedad y el uno por ciento de esos, que aparentemente están sanos, pueden morir súbitamente”.

Transmisión vectorial

Asimismo, expresó que la transmisión vectorial, de madre a hijo, “es uno de nuestros desvelos en este último tiempo, porque el niño al nacer se le saca una gotita de sangre, se ve si tiene el parásito y si tiene el parásito se lo trata y se cura. Para eso hay que haberle hecho a la madre el análisis serológico para Chagas. En Buenos Aires hay una ley que obliga a todas las embarazadas, vengan de donde vengan, se hace el análisis de Chagas. Si el análisis es positivo, el neonatólogo sabe que al nacer tiene que hacerle la extracción de una gotita de sangre, generalmente del talón al bebé. Se trata de ver el parásito, si se ve se los trata, eso ya es norma. A los seis meses se hace la serología (que es el periodo hasta el que están los anticuerpos de la madre), hay que tratar que el niño limpie los anticuerpos y si la serología sale positiva a los seis meses, a los nueve meses, al año vuelve a dar positiva, entonces también se lo trata aunque no se haya visto el parásito”.

Geronazzo señaló que esto es muy importante, “porque hay muchos casos en distintas provincias, en donde por ejemplo le hacen análisis a las madres, en Córdoba de casi 300 madres positivas para serología de Chagas, solamente a un neonato se le hizo la prueba. En realidad habría que hacerles a todas las que da positivo”.

Geronazzo agregó que en La Rioja sólo se le hace “al 20 por ciento de los bebés. En vez de hacer a todas las madres que dieron positiva la serología, se les hizo al 20 por ciento, y esto es importante que esté sistematizado y que esté por ley, porque es un derecho de acceso a la salud al ser humano. En nuestra Constitución se tiene que garantizar el derecho a la salud y en Chagas eso no se está cumpliendo. Hay que estudiar a todas las madres y de las que dan positiva a todos los niños”.

Chagas agudo se cura

 “Si es Chagas agudo se cura, existe una medicación con la que se cura. Es decir, picó la vinchuca o el niño al nacer, ahí se lo trata, hay una preparación especial que viene ahora para los bebés y se hace el tratamiento y se cura. Pero ya pasado un año, tres meses, seis meses, ya pasaron diez años es más difícil, porque a veces transcurre como estado febril común, como algo que la madre no le da mayor trascendencia, pasó el tiempo y entonces  ya pasa a una etapa crónica que no sabemos si se va a enfermar. El comprimido ya no es eficaz, pero de todas formas tratamos a los niños positivos hasta los 18 años, porque hasta esa edad hay posibilidad de que se negativice el análisis, pero no es lo mismo a los 18 años que a los 9 años, donde hay más posibilidades de cura serología. En los colegios, las maestras, los docentes, la salud escolar es muy importante que lo tenga en cuenta”.

“Estar alertas”

Por ello, como recomendación a la comunidad, la investigadora le pidió que esté “muy atenta, muy alerta, que sepa que es una enfermedad nuestra, que es una enfermedad  que no solamente está en la zona rural, puede estar acá, en plena capital porque si bien cierto es del peridomicilio la vincucha, pero puede entrar a los lugares”.

Y resaltó como importante que la comunidad “debe estar alerta para detectarla e informar, ser solidario con la comunidad y que también le informen al Ministerio de Salud  de urgencia, al sector Chagas, siempre todos los ministerios tienen un sector de Chagas y y hay que comunicar inmediatamente, para que vayan a rociar, que investiguen si esa persona fue picada, que le hagan el análisis, todo lo que tienen derecho. Es un derecho inalienable la salud”.

La misma recomendación hizo para las comunidades rurales. “Si la persona tiene vinchucas en el rancho, la higiene es muy importante, nada de cuadros, estampitas que solemos tener colgadas, porque  de tras de eso siempre anidan las vinchucas, revocar o blanquear el rancho, no dejarle resquicio, estar atentos y alertas que aparezcan las vinchucas, no dormir con animales adentro en la casa, tener piso, cemento, algo que no permita que anide la vinchuca y estar alerta”.

También aconsejó que los corrales estén alejados de la casa, “siempre estar pendientes de que esta es una enfermedad de que la podemos padecer todos”. En tanto precisó que el fumigado es efectivo y recomendó realizarlo “Cuando está la vinchuca o cuando se tiene síntomas: si el niño tiene el ojo hinchado, ambos parpados, un ojo y no el otro, tiene un ganglio preauricular, que eso lo determinará el médico, entonces eso es un signo típico, pero no es frecuente, a veces  es un simple cuadro gripal, que uno piensa que es un cuadro febril viral, paso siete días y ya está, entonces la madre no lo lleva al médico, La madre no se percata que esto podría ser Chagas, entonces la madre también le tiene que contar al médico todo esto, cosa que el médico  piense de que puede ser Chagas”.

La investigadora concluyó resaltando que “la comunidad tiene que estar alerta para defenderse ellos, tener un estado de salud adecuado y no padecer esta enfermedad. Exigir a nuestras autoridades que se ocupen de mantener la cadena de diagnóstico, tratamiento, de fumigaciones, que se ocupen de nuestra enfermedad, porque es nuestra”.