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Reinauguraron la Biblioteca Enrique Angelelli

Destinada a todos los niños de la comunidad y de zonas vecinas ayer se reinauguró la Biblioteca Popular “Mártir Monseñor Enrique Angelelli” que funciona en el barrio Virgen del Valle, en la zona este de la ciudad. Allí se contiene a los chicos a través de clases de apoyo escolar y de diferentes talleres, además de brindarles la posibilidad de participar en la reconocida orquesta que lleva el mismo nombre..



Luego de un año de diversas tareas de remodelación, la Biblioteca Popular Mártir Monseñor Enrique Angelelli, que se ubica en el barrio Virgen del Valle, reabrió ayer sus puertas con la presencia de toda la comunidad y de zonas vecinas.

EL INDEPENDIENTE llegó hasta el lugar para participar de la emotiva jornada y dialogar con los padres, profesores y niños que se ven contenidos a partir de los diversos talleres que allí se brindan. Además los chicos hablaron de su experiencia como integrantes de la exitosa Orquesta 
“Enrique Angelelli”.

Según comentaron los vecinos, la biblioteca surgió en el 2009 a partir de la necesidad de resguardar a los niños de los diferentes flagelos que aquejan a la sociedad, aunque en realidad la labor comunitaria inició hace más de 15 años.

Con gran esfuerzo y compromiso las familias lograron levantar las paredes del pequeño espacio donde hoy se brindan actividades destinadas a los niños, adolescentes y jóvenes que pueden canalizar sus pensamientos y sentimientos mediante diversas maneras de expresión. La biblioteca también se convirtió en el refugio y sala de ensayo de la reconocida orquesta.

En diálogo con este matutino Ramón “Monchi” Navarro, uno de los profesores de la orquesta, comentó que “esta comunidad viene trabajando desde hace más de 15 años con diferentes proyectos en el barrio, la biblioteca funciona en un terreno donado por la familia Yampe y quisimos que fuera un espacio de los chicos y para los chicos, un lugar que los resguardara de las situaciones sociales más complicadas y les permitiera dedicar su tiempo a crear”.

“Aquí asisten chicos de los barrios Agrario, Las Parcelas, Antártidas, 13 de Enero, María Augusta, de la avenida San Nicolás de Bari y del 25 de Mayo, entre otros, a los talleres que se dictan de escritura, del cual surgieron más de 200 cuentos, poesías y fragmentos, de improvisación musical por señas, dirección orquestal, guitarra, instrumentos de viento, percusión, violín, y también hay clases de apoyo escolar y se da la merienda los días que la orquesta tiene ensayo general, es nuestra casa”, agregó.

En cuanto al proyecto de remodelación del espacio físico Monchi explicó que “nuestros amigos Julio Ponce y su mujer Graciela fueron los impulsores de este sueño que hoy concretamos, de ampliar el espacio y dejarlo en condiciones, aquí alrededor de 80 chicos, de entre cinco y 25 años, podrán  protegerse de la lluvia, del frío y del calor”.

Asimismo destacó que “hay un gran sentido de pertenencia no solo por parte de los chicos, sino también de los padres que se terminó de afianzar luego de nuestra presentación en Cosquín,  todas las manos ayudaron para esto, fue una comunión de esfuerzos”.

En tanto la profesora Belén Romero expresó que “no me termino de emocionar cada vez que veo cómo quedó el lugar, el cambio es hermoso, la familia de la Orquesta sigue creciendo y queremos que se sumen más chicos por eso necesitábamos un espacio más grande y óptimo para su aprendizaje”.

Y añadió que “hay chicos que vinieron desde muy pequeños y que hoy son profesores, además todos los padres están involucrados, el impacto de la biblioteca y de la orquesta en las comunidades se dio de manera positiva”.

Una solidaridad que se contagia

Por su parte el arquitecto Julio Ponce detalló que “el proyecto de remodelación nació hace un año partiendo de las necesidades que tenían los chicos, este era un lugar muy precario e inseguro, no contaba con baños, el techo era de chapas y se llovía, en verano sufrían el calor, ahora está pintado, el piso es nuevo, se  optimizó la instalación eléctrica y se tiraron las paredes internas para que se transformara en un salón más grande”.

Seguidamente comentó que “somos amigos de Monchi desde el 2012, llegamos acá para conocer la obra de los chicos de la Orquesta, que trasciende a este barrio, y desde ese entonces sentimos las ganas de hacer algo, así que con mi esposa de a poquito fuimos mejorando el sitio, todo se dio con mucho cariño y con la ayuda de esta hermosa comunidad, su entusiasmo fue el combustible que nosotros necesitábamos para no detenernos con el objetivo”.

En tanto su esposa, Graciela Juárez, manifestó que “estamos muy emocionados, sabemos cómo los chicos quieren y aprovechan este espacio que era solo paredes y que se levantó con el esfuerzo de los vecinos; Monchi nos contagió el cariño por este lugar y también las ganas de ser solidarios, ojalá esto sea un ejemplo para otros puntos de la provincia”.

Un lugar de pertenencia

Por último, EL INDEPENDIENTE recibió los testimonios de algunas madres y de los chicos que forman parte de la familia de la querida biblioteca popular.

“Yo vivo en este barrio, fui una de las primeras madres en participar de este proyecto y ahora mis hijos y mis nietos vienen a la biblioteca, desde que se abrió este lugar se produjo un gran cambio en la comunidad, los chicos eran de juntarse en las esquinas y a partir de la llegada de Monchi empezaron a participar en la orquesta, encontraron su lugar de pertenencia”, señaló Claudia González.

A continuación María Chanampa, vecina de Las Parcelas, dijo que “tengo dos hijos que integran la orquesta, desde el grupo de madres siempre nos organizamos para generar actividades y así conseguir fondos que la beneficien, también contamos con la ayuda de conocidos de los profesores Belén, Ramiro López y Monchi”.

“Estamos muy contentos de contar con la biblioteca, queremos agradecer a Julio Ponce que donó los materiales para la remodelación y si alguien quiere colaborar los chicos están necesitando instrumentos porque no todos pueden comprarlos”, subrayó.

Mientras que, el integrante de la orquesta, Víctor Hugo Vicentela, relató que “hace dos años que llegué acá por invitación de mi hermana, me gustó y entonces me quedé, en un principio deseaba tocar el violín pero en ese entonces no contábamos con el instrumento así que la profe Belén consiguió un violonchelo y fui aprendiendo a usarlo de a poco”.

“Gracias a esto me fui enamorando de la música, la orquesta se convirtió en mi familia, nos cuidamos entre todos, son experiencias inolvidables a pesar del sacrificio que significa venir todos los días desde el barrio Antártida I a las clases y ensayos”, resaltó.

Su par Mario Díaz, del Loteo San Nicolás, sostuvo que “hace tres años que integro la orquesta porque el profesor Ramiro me invitó a participar y ahora estamos aprendiendo a dirigir; por su parte Monchi es un ejemplo para nosotros y me gustaría poder crear una banda como hizo él en otros lugares y así lograr un cambio en el futuro de la sociedad”.

Para finalizar la adolescente Ludmila Narváez, del barrio Virgen del Valle, narró que “llegué a la orquesta por curiosidad y desde hace ocho años que toco el violín, en un futuro me gustaría estudiar alguna carrera relacionada con la música y contar con mi propio instrumento”.

Y consideró que “Monchi sacó a muchos chicos de la calle, es un orgullo pertenecer a la orquesta, llegamos muy lejos y vamos por más”.