
Los Paneles de plaza 25 de Mayo dependientes del MOC (Museo Octavio de la Colina) ofrecen por estos días un recorrido por las obras de los artistas que pertenecieron a la Escuela de Chilecito..
Nombres fundamentales de la plástica riojana como Ruiz Olmedo, Braga, Alice, Anganuzzi, Quintana Páez, Cataldo, Cid y Balmaceda son parte de la muestra titulada paisajistas Chileciteños acompañada con textos del arquitecto, docente e investigador Luis Orecchia, quien además es autor de Calibar, en pos de la utopía y es delegado para La Rioja de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos.
En 1928 el pintor Mario Anganuzzi se radicó en Chilecito, donde ejerció la docencia en la Escuela Normal. Varios de sus alumnos, entre los que se encontraban Osmán Páez, Ruiz Olmedo y Lorenzo Braga, contagiados por el entusiasmo que trasmitía Anganuzzi comenzaron a salir con el maestro a pintar los paisajes de la zona.
Más tarde, cuando el maestro regresó a Buenos Aires, algunos de ellos completaron su formación en la Academia Leonardo que había instalado en la ciudad el pintor Antonio Fernández Otero, pero siguieron en contacto con Anganuzzi, quien cada tanto volvía a Chilecito a pintar.
Luego de la Segunda Guerra Mundial llegó a Chilecito, Domingo Cataldo, y hacia los años 50 se radicó el cordobés Hermes Quintana, que se integraron al grupo primigenio.
A mediados de la década del 50 comenzaron a identificarse como Escuela de Chilecitio, si bien había pintores dedicados al paisaje en La Rioja, e incluso Vicente Vargas volvía regularmente de Córdoba a pintar a Chilecito. Todo grupo se autodefine para diferenciarse de lo otro, de lo distinto y lo otro fue sin duda la conformación del grupo Calíbar, que planteaba un arte distinto.
De la Escuela de Chilecito cabe destacar a Osmán Páez, el mejor paisajista de La Rioja, que según palabras de Miguel Dávila superó al mismo Anganuzzi, y a Balmaceda que si bien tuvo entrañables relaciones con todo el grupo, logró seguir una línea personal, muy rica, lamentablemente truncada por su temprana desaparición.