
El proyectil no nuclear más potente del arsenal estadounidense destruyó además una importante instalación de Estado Islámico..
Al menos 36 miembros del Estado Islámico (EI) murieron en el ataque de Estados Unidos con la bomba GBU-43, el proyectil no nuclear más potente del arsenal estadounidense, que destruyó además una importante instalación del grupo yihadista, informó hoy el Ministerio de Defensa afgano.
Autoridades de la provincia donde ocurrió el ataque dijeron que la bomba GBU-43 destruyó un complejo de túneles construido por combatientes islámicos durante la invasión soviética y mejorado por el grupo afiliado al EI en el país que había aguantado otros bombardeos.
Los rebeldes talibanes, que combaten tanto al EI como al gobierno afgano y a las tropas estadounidenses presentes en Afganistán, condenaron hoy la "creciente brutalidad" y el "crimen" de Washington y dijeron que la eliminación del EI debe ser cosa de los afganos, no de extranjeros.