
"Consciente del riesgo de una escalada, pido contención para evitar cualquier acto que pueda profundizar el sufrimiento de los sirios", expresó el secretario general de la ONU, António Guterres..
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió sobre el riesgo de una posible "escalada" en el conflicto en Siria tras el bombardeo ejecutado por Estados Unidos contra una base aérea de ese país, e insistió en la necesidad de encontrar una solución diplomática, horas antes de que el Consejo de Seguridad se reuniese de urgencia para tratar la crisis.
"Consciente del riesgo de una escalada, pido contención para evitar cualquier acto que pueda profundizar el sufrimiento de los sirios", expresó el jefe de Naciones Unidas en un comunicado.
Guterres, quien indicó haber seguido las noticias sobre el ataque lanzado ayer por Estados Unidos contra la base aérea de Shayrat, manifestó su "grave preocupación" por la situación en Siria y reiteró que la guerra en el país árabe sólo puede resolverse por la vía política.
"Estos sucesos refuerzan mi creencia de que no hay otra forma de resolver el conflicto que a través de una solución política. Llamo a las partes a renovar urgentemente su compromiso para avanzar en las negociaciones de Ginebra", dijo en referencia al diálogo facilitado por la ONU en la ciudad suiza entre el gobierno y la oposición sirias.
Ante una eventual crisis diplomática, el secretario general instó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a "unirse" y ejercer su responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales, reportó la agencia de noticias EFE. "Es nuestra responsabilidad compartida defender los estándares internacionales de humanidad. Este es un requisito previo para acabar con el sufrimiento constante del pueblo de Siria", explicó.
Las declaraciones de Guterres se produjeron horas antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU fuese convocado de urgencia para analizar la acción militar estadounidense en Siria, la primera directa contra el gobierno de Damasco en más de seis años de guerra, que fue considerada por Rusia como una "acto de agresión ilegítimo" contra un Estado soberano.
Estados Unidos justificó ese ataque como respuesta al uso de armas químicas el martes pasado contra la localidad de Khan Shaykhun, del que responsabiliza al Ejército sirio, aunque el gobierno de Bashar Al Assad haya negado dichas acusaciones.
Más allá de los llamamientos a la paz del diplomático portugués, la sesión del Consejo estuvo marcada por el cruce de acusaciones entre Rusia y las potencias occidentales, y Estados Unidos llegó incluso a amenazar con nuevos ataques.