
En campaña, el presidente electo de los Estados Unidos había dicho que estaba dispuesto a retirar a los militares estadounidenses que se encuentran en ese país si Seúl no pagaba el costo..
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, se comprometió hoy con la defensa de Corea del Sur bajo la alianza de seguridad existente, durante una llamada telefónica con la mandataria del país asiático, Park Geun-hye, en una jornada en la que Corea del Norte se reivindicó como un Estado nuclear.
El republicano había dicho durante la campaña electoral que estaría dispuesto a retirar a los militares estadounidenses que se encuentran en Corea del Sur a menos que Seúl pague una mayor parte del costo de su despliegue.
Actualmente hay alrededor de 28.500 soldados de Estados Unidos en Corea del Sur que colaboran en la defensa conjunta frente a Corea del Norte, con quien mantiene un histórico conflicto.
Park dijo que la alianza entre los dos países ha crecido al enfrentar varios retos durante las últimas seis décadas, y añadió que espera que sus lazos se desarrollen adicionalmente, según la agencia de noticias EFE.
La mandataria pidió a Trump que se sume al esfuerzo para ayudar a minimizar la amenaza de Corea del Norte, que ha llevado a cabo una serie de pruebas nucleares y de misiles en desafío a las resoluciones y sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Trump se mostró de acuerdo con Park.
"Vamos a ser firmes y fuertes respecto a trabajar con usted para ofrecer protección contra la inestabilidad en Corea del Norte", informó la oficina presidencial de Corea del Sur.
En este contexto, Corea del Norte reafirmó hoy su exigencia de ser reconocido como un Estado poseedor de armas nucleares e instó a Estados Unidos a abandonar las "fallidas" políticas de Barack Obama, en un comunicado en el que no hizo mención a la victoria electoral de Trump.
"Estados Unidos debe reconocer oficialmente a Corea del Norte como un estado poseedor de armas nucleares y aplicar al país las mismas políticas que a otros estados con armas atómicas", expresó el régimen de Kim Jong-un en un editorial publicado por la agencia estatal KCNA y reproducido por EFE.
Pyongyang aseguró que se ha demostrado que "las sanciones impuestas por la administración de Obama contra la RPDC (Corea del Norte) no se han podido llevar a la práctica y es imposible forzar al país a desmantelar sus armas nucleares".
Trump expresó en su campaña que aceptaría invitar a la Casa Blanca a Kim Jong-un, expresó su visión de que es China quien debe solucionar el problema nuclear norcoreano e incluso planteó la posibilidad de reducir la influencia militar de Estados Unidos en la región y que sean Corea del Sur y Japón los que desplieguen sus propias armas.