
La primera candidata presidencial con posibilidades reales de llegar a la Casa Blanca, Hillary Clinton, cerró este lunes su campaña con una gira frenética por tres estados, con un cierre masivo en Filadelfia, la cuna de la democracia estadounidense, y un mensaje de optimismo e "inclusión"..
La ex secretaria de Estado comenzó la larga jornada en Grand Rapids, en el estado de Michigan, una zona de fuerte presencia republicana que el oficialismo espera poder conquistar mañana en las elecciones generales.
Según los últimos sondeos, los dos candidatos llegan a los comicios con una diferencia mínima, después de varias semanas de una amplia ventaja a favor de Clinton.
En este acto, Clinton se concentró en dos mensajes: prometió que será la presidenta de todos los estadounidenses, republicanos y demócratas; y atacó a su rival, Donald Trump, al asegurar que conoció a muchos mandatarios y candidatos a lo largo de los años y nunca dudó "que estuvieran listos para ser presidentes".
Más tarde, la aspirante demócrata se trasladó al estado clave de Pensilvania. Primero visitó la ciudad de Pittsburg. Allí dejó un mensaje, principalmente, optimista.
"Esta elección es una prueba para nuestros valores fundamentales", propuso Clinton y llamó a todos los estadounidenses a votar en contra de la "visión triste y divisoria" que, sostuvo, defiende su rival republicano, informó la agencia de noticias ANSA.
"Mañana van a poder votar por un Estados Unidos esperanzado, inclusivo y con un gran corazón", dijo la candidata, quien fue presentada por Tom Colicchio, el juez del reality televisivo Top Chef.
A lo largo de esta campaña, una interminable lista de nombres famosos -actores, cantantes, artistas y deportistas- apoyó explícitamente a Clinton; algunos, incluso, compartieron escenario con ella en alguno de sus actos.