Los Toledo: una familia dedicada a delinquir
05/05/17
En un megaoperativo realizado por la Dirección de Investigaciones de la Policía, se logró desarticular a la infame banda de la familia Toledo y detener a cuatro de sus miembros. Sin embargo, no es la primera vez que estas personas se encontraron tras las rejas, luego de haber cometido alguno de los robos más importantes de los últimos años en la Provincia.
Sin lugar a dudas el hecho más recordado en el que se oyó hablar de la familia Toledo, fue en el cinematográfico golpe comando a la sucursal del Nuevo Banco de La Rioja de Aimogasta, ocurrido en la mañana del 28 de noviembre del año 2003, cuando tres hombres fuertemente armados con fusiles, escopetas y pistolas calibre 45, irrumpieron en la sucursal y amenazaron con matar a los clientes que se encontraban allí.
Luego de tomar un cuantioso botín de la bóveda, se dieron a la fuga en un automóvil importado marca SEAT color gris, no sin antes efectuar un espectacular tiroteo que terminó con tres policías heridos. Sin embargo, tal como señalaron fuentes policiales a EL INDEPENDIENTE , Juan Carlos Toledo no pudo ser involucrado físicamente en el hecho, aunque se cree que fue el que proveyó la inteligencia para concretar el golpe.
De todas formas, la familia está involucrada en numerosos robos y delitos desde hace casi 30 años. En el año 1999, Juan Carlos fue sindicado como uno de los autores del importante asalto a la sucursal del Banco Francés en la capital riojana.
Ya más cercano en el tiempo, en el 2008 Toledo asaltó un conocido corralón de la ciudad de Aimogasta, y luego de tomar de rehén al sereno del comercio, se dieron a la fuga con toda la recaudación.
Posteriormente, como resultado de un operativo cerrojo dispuesto por la Policía provincial, fueron divisados en el Puesto Caminero Nº 4 en Sangasta, pero lograron huir del control y se inició una persecución que terminó en la zona del Golf Club La Rioja.
El 28 de mayo del 2012, de nuevo Juan Carlos Toledo y una mujer que fue identificada como Mónica Reyes, forzaron las rejas de un ventiluz del supermercado “El Delfín” de la localidad de Tinogasta en Catamarca, y una vez en el interior, buscaron dinero y huyeron con una suma de aproximadamente 280 mil pesos. De nuevo, Toledo fue identificado y detenido a los pocos meses.
FILMADO MIENTRAS ROBABA
El 18 de agosto del 2013 se había tomado conocimiento de una insólita situación. En un video capturado por una de las cámaras de seguridad ubicadas en el edificio de la Municipalidad de Ancasti, provincia de Catamarca, se puede ver claramente el rostro de Juan Carlos Toledo, acompañado de un joven cómplice, mientras intentaban abrir una caja fuerte. Durante varios minutos, y sin percatarse de la cámara, los malvivientes trataron de todas las formas de vulnerar la seguridad de la cámara, hasta que se dieron cuenta de que eran filmados, momento en que desconectaron todo, se llevaron los elementos de valor que pudieron y se dieron a la fuga.
En octubre de ese año, y como producto de una orden de detención enviada desde la Policía de Catamarca, la fuerza riojana detuvo a Juan Carlos en el barrio Evita, luego de una impresionante persecución y un tiroteo con la Policía.
CASI 4 KILOS DE COCAÍNA
Otro recordado hecho, ocurrido en agosto del año pasado, fue cuando la cabeza de la banda de los Toledo fue detenido en el barrio Jardín Norte, junto con su hija Bárbara Toledo que en ese entonces tenía 24 años, con la importante cantidad 3,8 kilos de cocaína.
En aquella oportunidad, Juan Carlos iba conduciendo un automóvil Fiat Siena color blanco, con licencia de taxi de la Provincia, en compañía de la joven, cuando evadió el Puesto Caminero ubicado sobre la Ruta Nacional Nº 38, por lo que solicitaron su captura. Minutos más tarde, móviles de la comisaría Quinta y de Gendarmería Nacional comenzaron a perseguir al vehículo por las calles de la zona norte de la capital, y en pleno operativo, los agentes vieron cómo desde el auto arrojaron una bolsa de nailon desde el auto, y finalmente en el ingreso al barrio Jardín Norte fueron capturados.
Cuando la Unidad Operativa Especial (UOE), fue a buscar la bolsa que habían arrojado los Toledo, se dieron con que la misma contenía 3,8 kilogramos de cocaína. Si bien Toledo y su hija pudieron salir en libertad tras pagar una fianza, ambos todavía se encuentran a disposición de la Justicia Federal a la espera de la elevación a juicio de la causa.
Finalmente, el pasado miércoles, los integrantes de la banda familiar fueron detenidos como resultado de una investigación iniciada con el robo de aproximadamente 50 mil pesos de un local comercial ocurrido el pasado mes de abril.